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Un oscuro mal había irrumpido en la ajetreada capital del Ázharon. El joven Tharion no duda ni un segundo en lanzarse contra este enemigo, que estaba dispuesto a acabar con la vida de sus compañeros...

Tharion: ¡Aaahhhh! - Salta armando su puño.

El joven Drakker lanza su ataque contra el misterioso encapuchado, pero este le bloquea con su mano, la cual no parece ser humana, y contraataca con una fuerte patada en el estómago del joven. Tharion cae al suelo dolorido, pero se incorpora rápidamente.

Nelhir: ¡Maldito seas! - Se lanza con gran velocidad hacia el encapuchado.

Nelhir llega de un ágil salto hacia la pendiente del río y mientras recorre con gran rapidez y equilibro por la ladera arma su arco y dispara una flecha hacia su objetivo con gran potencia y puntería, pero, para su sorpresa y pese a su increíble disparo, el sujeto logra bloquearlo con su guadaña, quedando ligeramente sorprendido por la puntería del joven elfo...

????: .... Espero que me resultéis útil - Susurra con una voz tenebrosa el encapuchado.

Pronto, el joven arquero realiza un gran salto en carrera hacia su enemigo mientras dispara otra certera flecha. El encapuchado se ve obligado a saltar hacia un lado para esquivarla, no sin antes lanzar nuevamente su guadaña hacia su contrincante, pero para su preocupación el joven elfo había previsto su movimiento y, sin siquiera haber terminado de caer de su anterior salto, arma otra flecha que dispara con gran habilidad hacia el encapuchado, quién esta vez no es capaz de esquivar el ataque del todo y la flecha consigue rozarle la mejilla, produciéndole un notable corte. El joven elfo también encaja ligeramente el ataque de la temible arma, produciendole un buen corte en su hombro. Ambos caen al suelo ágiles pero doloridos. Sus miradas se cruzan serias y con rabia.

Tharion: ¡Tch! - Escupe algo de sangre a causa del anterior golpe. - Ese maldito tiene una fuerza increíble.

Nelhir: Agh... - Se tapona la herida con una ligera mueca de dolor. - Ya lo creo... No se trata de ningún mortal corriente... Debemos tener cuidado. - Le mira serio.

El encapuchado se acerca lentamente como una sombra hacia los dos jóvenes. Tharion y Nelhir recuperan su posición y se preparan. El encapuchado realiza un largo salto hasta ellos, pero es detenido por Sharia, quién lanza su brillante espada contra él, bloqueándolo para luego asestarle una rápida patada en su cuerpo haciéndole retroceder.

Nelhir y Tharion quedan sorprendidos por la habilidad de la joven. Ambos se miran algo avergonzados. Luego se incorporan junto a ella.

Sharia: Ocultas tu rostro como un cobarde. - Le insinúa con seriedad la joven.

????: ...Jej.... "Eithïris" (Princesa Roja), la hija de Daroth Vlaint... Hemos oído hablar de ti. - Ríe perversamente. Sharia se molesta por las palabras del encapuchado. - Tienes ahí un buen acero... Sgrïnith (Luna Carmesí), si no me equivoco.

Nelhir: (Pensando) ¿Hemos?... Entonces hay más... Esto puede ser un problema. - Piensa con preocupación el joven elfo.

Tharion: Oye... tú. - Se dirige a su enemigo.

????: ... - Se vuelve hacia el joven con poco interés.

Tharion: .... No sé que has venido hacer... Pero ahora es un mal momento para que estés molestando... Te invito a salir ahora mismo de aquí... No pienso dejar que te burles de mis compañeros ni una sola vez más... - Aprieta su puño con rabia.

Nelhir y Sharia quedan algo desconcertados con las palabras del joven.

????: ... ¿Ah sí? Jej... Tú no entiendes nada, debilucho... Mi misión es algo que está fuera del entendimiento de unos estúpidos Atlanters... - Dice con un tono brusco y molesto. - ... ¡Y ya me habéis hecho perder bastante el tiempo! - Se lanza dispuesto a atravesar al joven con su imponente guadaña.

En ese momento un extraño aura comienza a brotar del cuerpo de Tharion y sus ojos comienzan a brillar. Nelhir y Sharia queda como hipnotizados al ver los ojos del joven Drakker.

Sharia: (Pensando) Ahí está de nuevo... Maldita sea... Por qué tiene que ser él... - Se pregunta con una gesto de rabia e impotencia.

Tharion: ... Te lo advertí... - Levanta la mirada.

El encapuchad queda sorprendido al ver la energía, parecía estar familiarizado con esta. Pronto el joven Tharion lanza su ataque contra él, quién baja la guardia por la inesperada sorpresa. El puño de Tharion impacta en el rostro de su enemigo, generando una ligera pero notable corriente de energía que levanta una tenue capa de polvo a su alrededor. La capucha del extraño sujeto se desgarra por la fuerza del golpe, y su rostro queda expuesto. El golpe lo lanza unos pocos metros hacia atrás, pero logra clavar su guadaña en la tierra para aminorar el impulso y aterrizar de pie, aunque con dificultades. Pronto se incorpora y su rostro queda revelado ante los jóvenes.

Sharia: (Penando) No es posible... - Queda algo atemorizada pero seria al ver el aspecto del sujeto.

Nelhir: (Pensando) ¡Pero...! ¡¿Qué hace uno de ellos por estas tierras?!... - Piensa con el mismo síntoma que la joven. - Aunque... Hay algo extraño en él... - Frunce el ceño.

Los dos jóvenes quedan enmudecidos al ver el rostro de su enemigo, pues parece tener el aspecto de un... demonio. Sus ojos eran blancos como la luna acompañados de una fina pupila de iris amarillento, que recordaba a las de un feroz depredador, escondidos tras un salvaje cabello negro como el carbón, con unos pequeños y puntiagudos colmillos que sobresalían de entre sus finos labios. Portaba una extraña marca en la parte derecha de su cara, que parecía tener algún significado...

Demonio: ... Jej... - Sonríe con un aspecto aterrador mientras limpia la sangre de su boca con su lengua. - .... ¿Os doy miedo verdad?... ¿Os parezco un monstruo?... - Les insinúa mirándolos con gran desprecio.

El joven demonio parece estar familiarizado con ese tipo de reacción y miradas. Pero,contra toda reacción de normalidad, su estado de odio cambió a uno ligero de confusión e incomprensión al fijar su mirada a la de uno de sus enemigos... Se trataba Tharion.

El joven muchacho no parecía mostrar ninguno de los síntomas de los que el demonio esperaba. Tharion le miraba con un rostro serio pero sin mostrar desprecio o miedo hacia él. El confundido demonio trataba de entender el estado del joven humano...

Demonio: ... ¿Qué te ocurre?... ¡¿Acaso no te doy miedo, humano?!... - Le preguntaba confuso y con rabia.

Tharion: ¿Miedo?... ¿Por qué lo dices?... - Le pregunta con toda la seriedad del mundo. Sharia y Nelhir miran a Tharion algo extrañados por su comportamiento.

El confundido enemigo no entiende las palabras del joven. Parecía ser la primera vez que alguien le trataba como una persona normal más... Sin darse cuenta, el joven Drakker, había abierto la puerta de un recuerdo escondido en el interior del joven demonio, quién gesteaba rabioso por los hechos.

Tharion: Oye, no entiendo nada de lo que dices, pero no voy a dejar que le hagas daño mis compañeros. - Le advierte con gran seriedad mientras se pone en guardia.

Demonio: (Pensando) Tch... ¿Quién demonios es este tipo?... Sin duda es portador del Rhum... pero tiene algo extraño... Maldita sea, me he entretenido demasiado... Creí poder usar a uno de estos despreciables humanos como rehenes, pero ya he perdido demasiado tiempo. Debo darme prisa si quiero conseguir esa información.

Sharia: (Penando) ... Sin duda este idiota no es normal... - Piensa refiriéndose a Tharion.

Demonio: Debería acabar con vosotros ahora mismo... - Enfunda su guadaña en su espalda. - Pero voy a tener que dejar esa satisfacción para otro momento... - Se vuelve, y como un rayo negro sale corriendo río arriba.

Tharion: ¡Eh! ¡No huyas! - Sale detrás de él como una bala.

Nelhir: ¡Mierda! ¡Espera, idiota! - Sale detrás de él.

La joven Sharia permanece unos segundo en su posición, con un rostro pensativo, como si quisiera seguirlos, pero detenida por algo. Pronto aprieta sus puño y se da la vuelta seria, dando la espalda a la persecución...

Los dos jóvenes persiguen al joven demonio, quién se había incorporado hasta los tejados de las casas. Los tres se movían habilidosamente por las alturas, pero sin duda el joven elfo destacaba por rasgos de su raza, pronto consiguió ganar la suficiente distancia cómo para disparar otra de sus flechas, pero la habilidad del demonio no se quedaba atrás y esquiva la flecha con una bonita acrobacia hacia atrás.

Nelhir: Maldito gusano escurridizo... - Aminora ligeramente la marcha mientras aterriza tras el salto hacia otro tejado.

Tharion: ¡¡Rrrrraaaaaahhhh!! - Grita el joven humano cayendo como una bala frente al elfo, tras un alocado salto. - ¡Vuelveeee! - Reinicia la persecución con rapidez.

Nelhir: ¡Oye, estúpido, que esto no es ninguna carrera! ¡Debemos trabajar en equipo! - Pero sus palabras se pierden entre los callejones tras la rápida marcha del joven Tharion, quién avanzaba más torpemente pero sin quedarse atrás. - Agh... ¿De dónde habrá salido este imbécil?... - Dispone la marcha.

Pronto la persecución llegó al norte de la ciudad, donde terminaba el laberinto de casas. El joven humano y el elfo se detuvieron ya algo cansados por la persecución y buscaron con la mirada algún rastro del demonio...

Tharion: Ahj... ahj... - Suspira cansado. - ¡¿Dónde se habrá metido?! - Se pregunta molesto.

Nelhir: (Pensando) No creo que haya sido capaz... - Intuye confuso. - Habrá sido tan estúpido como para entrar ahí... - Mira al frente algo preocupado.

Frente a ellos, se alzaba una enorme y majestuoso castillo. Pronto una misteriosa explosión proveniente de este llama toda la atención de los jóvenes.

Nelhir: Jej, parece que sí es tan estúpido. - Sonríe acertado. - ¡Vamos!

Therion: ¡No le dejaremos escapar! - Se adelanta entusiasmado.

Así los dos jóvenes avanzaron prestos por una enorme plaza con cuidados jardines hacia el grandioso y gran... Castillo Blanco de Atlantis.

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